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La infraestructura resiliente es clave para que Guatemala siga en el camino del desarrollo

Por noviembre 17, 2021noviembre 18th, 2021Sostenibilidad

LA INNOVACIÓN EN LA INDUSTRIA CEMENTERA ES FUNDAMENTAL PARA EL DESARROLLO ECONÓMICO Y LA RESILIENCIA FRENTE AL CAMBIO CLIMÁTICO

En nuestro día a día, cada vez es más común enfrentarnos a los desastres relacionados con el clima como inundaciones, deslizamientos de tierra, tormentas, entre otros. Desafortunadamente, según ONU-Hábitat, en el mundo existen mil millones de personas en asentamientos urbanos informales que están particularmente en riesgo de sufrir consecuencias como resultado de estos eventos climáticos. Nuestro país, por su ubicación geográfica, es especialmente propenso a experimentar eventos climáticos adversos, causando que un número significativo de guatemaltecos sea un damnificado potencial de este tipo de situaciones.

En este contexto, para que Guatemala continúe creciendo y ofreciendo más y mejores condiciones de calidad de vida para todos, es necesario no perder de vista que aún tenemos retos en materia de infraestructura resiliente para la mitigación de los efectos del cambio climático. Aunque es normal que en las conversaciones alrededor de la sostenibilidad se prioricen las acciones para reducir la dependencia de combustibles fósiles y el consumo de productos contaminantes; la infraestructura resiliente tiene el potencial de convertirse en la mejor herramienta para que Guatemala administre los efectos del cambio climático, continúe en su senda de desarrollo y ayude en la lucha contra el calentamiento global.

En Centro de Innovación y Desarrollo, de Progreso, hemos desarrollado un pavimento unicapa de alto desempeño, como una solución sostenible y eficiente en un contexto de recursos limitados. A diferencia de los procesos de construcción de carreteras tradicionales, en los que es necesario colocar capas previas para que el pavimento se adhiera y resista el paso del tiempo, este nuevo material ofrece condiciones similares de resistencia y durabilidad, pero son la necesidad de las capas inferiores tradicionales. Es decir, hace más fácil la construcción de vías en zonas apartadas o en terrenos poco aptos, que incluso han probado sobrevivir al paso de tormentas como Eta e Iota.

En Progreso, creemos que nuestro cemento es fundamental para disminuir los factores de riesgo en nuestro país. No solo desde la contribución material en obras de infraestructura como puentes, muros de contención o canalización de ríos, sino también a través de esfuerzos de investigación y desarrollo para encontrar nuevas y mejores formas de incentivar el desarrollo de nuestra infraestructura. Desde el interior de la industria, hemos asumido un compromiso por desarrollar modelos de construcción que sean sostenibles, ambientalmente responsables, pero particularmente, que contribuyan a la adaptación a la vulnerabilidad climática y a la reducción de riesgos para el futuro y calidad de vida de las nuevas generaciones. 

Todos tenemos un granito de arena, desde nuestro rol como ciudadanos y empresarios, que podemos aportar para llevar a buen término las iniciativas que administran los riesgos ocasionados por el calentamiento global en algunas zonas y comunidades de nuestro país. ¡Los invito a ponerse manos a la obra con este tema!