Skip to main content
Todas las publicaciones de

José Miguel Torrebiarte

Así avanza la infraestructura: un diagnóstico semestral

Por IDEAS, Inversión e Infraestructura

Guatemala aprobó la Ley de Infraestructura Vial Prioritaria en enero y actualmente debate una nueva Ley Portuaria, pero los cuellos de botella institucionales y la falta de coordinación siguen postergando la materialización de proyectos clave.

Durante el primer semestre del año, el país ha mostrado señales mixtas. Por un lado, se observan avances concretos en sectores estructurales clave como infraestructura, pero, a su vez persisten desafíos institucionales para consolidar el potencial de estos avances. Hoy, más allá de un balance técnico, quiero reflexionar sobre si ¿estamos construyendo las condiciones para un desarrollo económico sostenible? 

La respuesta está intrínsecamente ligada a nuestra capacidad de transformar la planificación en ejecución efectiva. Como evidenciamos en el foro de perspectivas económicas y financieras 2025, la infraestructura es un pilar urgente para la estabilidad económica y hemos tenido grandes avances a nivel legal. La más importante ocurrió en enero, cuando entró en vigor la Ley de Infraestructura Vial Prioritaria para facilitar la inversión pública en el desarrollo y modernización de carreteras y caminos.

Sin embargo, enfocándonos en los cinco proyectos de esta ley. que desde FUNDESA consideramos principales CA-09 Norte y Sur, CA-02 Occidente y Oriente, Anillo Regional C-50, y Metro de Guatemala- por los que transita carga por US$13,279 millones en exportaciones y US$25,749 millones en importaciones, nos confronta con una realidad: tenemos la hoja de ruta, pero necesitamos acelerar el paso hacia la implementación.

La brecha entre planificación y ejecución sigue siendo el principal obstáculo, donde problemas como el derecho de vía y el flujo constante de efectivo para contratistas han provocado atrasos o hasta la inviabilidad de proyectos. Para la infraestructura física necesitamos infraestructura institucional, por ejemplo, como ha presentado Juan Carlos Zapata: procesos de licitación transparentes, coordinación eficiente entre entidades y mecanismos que generen confianza en inversionistas nacionales e internacionales.

En esa línea, el sector portuario ejemplifica perfectamente esta tensión entre marco legal y ejecución efectiva. La Ley General del Sistema Portuario que actualmente discute el Congreso propone crear una autoridad portuaria superior para agilizar inversiones y modernizar terminales. Sin embargo, como se presentó en el foro sobre el futuro de los puertos de Guatemala No Se Detiene, esa visión aún convive con una realidad marcada por cuellos de botella logísticos y falta de coordinación institucional. Mientras la discusión avanza en el plano legislativo, las limitaciones actuales siguen afectando la competitividad del país y postergando inversiones clave.

Ahora bien, para que iniciativas como estas leyes se conviertan en resultados concretos y positivos, necesitamos seguir impulsando la reforma al marco legal de alianzas público-privadas (APP). Una nueva Ley APP permitiría estructurar proyectos con mayor agilidad, seguridad jurídica y atractivo financiero para capital privado, especialmente en contextos donde la inversión pública no basta. 

Infraestructura física requiere infraestructura institucional, y esto implica marcos legales actualizados, capacidades técnicas sólidas, mecanismos, pero, sobre todo, decisión política que generen certidumbre para todos los actores involucrados.

Al final, lo que está en juego no es solo la ejecución de obras, sino la credibilidad del país como destino de inversión. Las leyes por sí solas no transforman realidades: deben acompañarse de visión intersectorial, coordinación efectiva y voluntad política. La pregunta que planteé al inicio encuentra aquí su verdadera prueba, y la respuesta dependerá no solo de lo que aprobemos en papel, sino de lo que logremos concretar sobre el terreno.

Aún estamos a tiempo de convertir este año en un punto de inflexión y pasar del diseño al impacto, para demostrar que Guatemala sí puede construir, con coherencia y decisión, un desarrollo económico sostenible. 

Talento humano: la pieza clave para la competitividad local

Por IDEAS, Inversión e Infraestructura

El 83% de municipios en Guatemala fortalece su fuerza laboral, creando la base territorial necesaria para convertir el crecimiento económico en desarrollo sostenible.

Nuestro país se encuentra ante una gran oportunidad. Según la presentación de Daniel González Sesmas, responsable de análisis económico para Centroamérica y República Dominicana, destacamos con un crecimiento del 742% en anuncios de inversión durante el primer trimestre de 2025, alcanzando US$194.5 millones frente a los US$23.1 millones del mismo período en 2024. Tal como anunció el Ministerio de Economía, buscamos consolidar un portafolio de inversión extranjera directa (IED) por más de US$1,600 millones, con la posibilidad de generar más de 10,700 empleos.

Este anuncio no solo confirma la confianza que despierta nuestro país en el entorno internacional, sino que lanza una pregunta crucial: ¿estamos preparados para sostener este crecimiento con talento local? La respuesta comienza a perfilarse desde el interior de nuestro territorio, donde, según el Índice de Competitividad Local 2024, el 83% (284) de nuestros municipios el año pasado, han dado pasos firmes hacia el fortalecimiento de su capital humano.

Este avance territorial se sustentó en acciones concretas el año pasado por parte de los municipios, desde la inversión sostenida en infraestructura educativa hasta la articulación directa con las demandas del mercado laboral. Por ejemplo, el INTECAP el año pasado alcanzó un ritmo récord de capacitación, preparando a más de 180,000 personas  en el primer semestre y operando a través de 33 centros especializados que abarcan desde gastronomía hasta mecánica avanzada.

Programas como estos en áreas diversas y alineadas con las necesidades del mercado, aseguran que nuestro país tenga el capital humano listo para ocupar los más de 10 mil empleos proyectados para este año.

La importancia de esto se sostiene en que la disponibilidad de una fuerza laboral capacitada reduce costos de formación para los inversionistas y acelera el inicio de operaciones. Este vínculo entre talento y competitividad se vuelve más relevante cuando se observa el panorama regional. El 47 % de las empresas en la región identifica la atracción y retención del talento como el factor de mayor impacto en sus operaciones en 2025, mientras que el 63 % considera que la capacitación y el entrenamiento constituyen el elemento más diferenciador en su oferta de valor. 

El desafío ahora es escalar esta transformación de forma estratégica y sostenida. Las inversiones proyectadas para este año representan una ventana de oportunidad que no podemos dejar pasar. Las empresas ya no buscan únicamente mano de obra: buscan ecosistemas integrales que combinen infraestructura confiable, instituciones sólidas y una fuerza laboral adaptable y calificada. En este contexto, Iniciativas como Guatemala No Se Detiene, que cuenta con una mesa específica de Capital Humano – resaltan la importancia de articular esfuerzos entre gobierno, sector privado y cooperación para robustecer este pilar tan fundamental para nuestro crecimiento.

La pregunta ya no es si estamos preparados para crecer, sino qué tan rápido podemos acelerar esta agenda de competitividad territorial. Como evidencia FUNDESA con el ICL 2024, los cimientos se están fortaleciendo municipio por municipio y aprovechar esta coyuntura requiere liderazgo compartido, visión de largo plazo y confianza en nuestra capacidad de transformar el desarrollo desde lo local. El momento es ahora.

 Índice de Competitividad Local (ICL) 2024. Fundación para el Desarrollo de Guatemala (Fundesa). Disponible en: https://www.fundesa.org.gt/indices-y-evaluaciones-de-pais/indice-de-competitividad-local 

De los éxitos a las metas: La ruta del 2025

Por Inversión e Infraestructura

Sin duda, el 2024 nos dejó grandes logros y avances, pero también un camino desafiante e ilusionante para este 2025. 

Nuestro país tiene una enorme capacidad de resiliencia y gente con un talento excepcional. Es una alegría decir que hoy ya somos muchos los agentes que trabajamos unidos para garantizar que este potencial que nos caracteriza, se traduzca en un futuro próspero: empresas, instituciones, comunidades, líderes, expertos internacionales, Gobierno, etc. El camino es largo, pero cada paso dado con visión, esfuerzo y colaboración nos acerca a una sociedad más próspera. ¿Por dónde empezar en este 2025?

Son tres los temas que me gustaría destacar como resumen del año. En primer lugar, tenemos que seguir trabajando sobre la modernización de la infraestructura del país. Este es un asunto que debe ser atendido como prioridad; así lo hemos hecho en el 2024, y así debe seguir siendo en este nuevo periodo. La infraestructura es uno de los pilares fundamentales del progreso de una nación: atrae inversión extranjera directa, genera empleo, nos hace más competitivos y mejora la calidad de vida de todos los guatemaltecos.

Actualmente, contamos con un bajo promedio de eficiencia en inversión de infraestructura, lo que ha ralentizado nuestro crecimiento y desarrollo como país. Sin embargo, este panorama comienza a cambiar gracias a dos importantes logros alcanzados el año pasado. Uno de ellos es el Fondo Revolvente para la Preinversión en Infraestructura, una iniciativa que promete generar inversión en el sector de infraestructura, impulsando así mayores oportunidades de desarrollo. Este Fondo, lanzado en septiembre dentro del Plan Guatemala No Se Detiene, es el resultado de los esfuerzos del Gobierno junto con el apoyo de Fundesa y USAID. Con un capital inicial de siete millones de dólares, financiará estudios de preinversión en proyectos críticos de infraestructura, facilitando su ejecución y beneficiando a miles de guatemaltecos.

Continuando con este tema, saludamos el logro de la tan esperada Ley de Infraestructura Vial Prioritaria. Sin duda, este ha sido el gran hito del 2024 pues es una Ley que promete traer beneficios como la atracción de inversión y crecimiento económico; un nuevo modelo de gestión de la red vial que, por primera vez, responsabiliza a los operadores por su mantenimiento; y la modernización del derecho de vía. ¿El desafío que se aproxima? Dar los siguientes pasos para que se reglamente y entre en funcionamiento debidamente. 

Por otro lado, un tercer tema al que debemos tratar con atención es la eficiencia en nuestras instituciones del Estado, asunto sobre el que hemos venido reflexionando mucho en el 2024 y que es claro que  ayuda a potenciar la confianza por parte de los inversionistas extranjeros en nuestras tierras. Las empresas buscan establecerse en países de forma rápida y Guatemala presentaba desventaja en este aspecto, ya que se necesitaba un tiempo aproximado entre 8 meses a 2 años para que una empresa inicie operaciones, mientras que en otros países, como México, el proceso culmina en 2 a 3 meses. 

En octubre pasado, desarrollamos la décimo octava edición de ENADE 2024: “Cambiemos el Chip, Certeza Jurídica y Confianza en las Instituciones», la cual nos permitió conocer los pasos firmes que estamos dando en digitalización, gracias a la Ley Antitrámites. De esta forma, hemos logrado que el 83.2% del total de nuestros trámites ya se realicen en línea, reduciendo los procesos burocráticos para que se tornen más sencillos y transparentes y con ello, seguir avanzando en generar una mayor seguridad jurídica para los inversionistas.

El camino a seguir para el 2025 

Estos tres grandes logros del 2024 son ejemplos del compromiso de todo el tejido social, empresarial e institucional por transformar Guatemala. Este esfuerzo conjunto marca un frente claro de trabajo para este nuevo año: seguir impulsando nuestra infraestructura. Guatemala ya dio un avance importante en este aspecto con la aprobación de la Ley de Infraestructura Vial, nuestro objetivo más importante ahora es asegurar su correcto funcionamiento para poder ver los tan anhelados cambios que necesitamos en nuestra infraestructura para crecer como nación. Cumpliendo esta meta aseguraremos un crecimiento sostenido de la inversión pública, y podremos alcanzar nuestro objetivo de superar el actual 1.7% y lograr un 6% en los próximos años.

Este ambicioso desafío requiere no sólo un enfoque estructurado y visionario, sino también la articulación efectiva entre el sector privado, el público y la sociedad civil. Solo a través de esta colaboración, que actúa como motor del cambio, podremos generar las transformaciones necesarias para construir una economía más dinámica y resiliente. Que este 2025 sea un nuevo año para redoblar esfuerzos, fortalecer alianzas y avanzar juntos hacia un futuro más próspero para todos.

Prensa Libre | José Miguel Torrebiarte: “Es urgente mejorar las notas de riesgo país”

Por Sala de prensa

El jueves 10 de octubre, Fundesa llevó a cabo el evento anual más importante, inclusivo y participativo del sector privado, el ENADE 2024. Bajo la temática “Certeza jurídica: un estado digital y transparente para un país más eficiente”, tanto el sector privado organizado, el sector público, organizaciones multisectoriales, la academia, entre otros, se reunieron para discutir sobre el panorama actual de la certeza jurídica y la digitalización en el país, así como también propuestas que contribuyan al avance de estos factores.

La jornada fue exitosa, destacando participaciones como la del presidente Bernardo Arévalo y el ex presidente de Estonia, Toomas Ilves, y conversaciones que han marcado el punto de partida para seguir fomentando soluciones colaborativas en torno a la digitalización. Entre ellas, se habla de un pacto por la transparencia y la formación de comisiones conjuntas, impulsado por el eje de certeza jurídica de Guatemala No Se Detiene (GNSD).

“¿Cuál es el deseo de hacia dónde queremos llegar? Ser el país más atractivo para la inversión de Centroamérica y el Caribe; un Estado 100 por ciento digital, pero con la función de atraer inversión y generar empleo.”

  • José Miguel Torrebiarte

 

El clima de negocios del 2024 es positivo, y Torrebiarte ve con optimismo el cierre del mismo. Pero es indiscutible que a Guatemala le falta concentrar esfuerzos para garantizar certeza jurídica, lo cual se ve reflejado en la percepción que se tiene del país a partir de índices de Transparencia Internacional. Para ello, instituciones como Fundesa proponen el desarrollo de un estado 100% digital, que permita ser más ágiles, acceder a todos los servicios, otorgar una identidad digital, entre otros elementos. 

Consulta la fuente original aquí

Independencia de Centroamérica: 203 años de historia y de avance hacia el futuro

Por IDEAS, Patrimonio Cultural

Centroamérica es una región vibrante y diversa, reconocida por su riqueza natural, como los volcanes que esculpen su silueta, sus selvas habitadas por un sinfín de especies y la belleza de sus lagos y lagunas. Las circunstancias históricas, las ilimitadas oportunidades y características sobresalientes de nuestro territorio, fueron las motivaciones que empujaron a hombres y mujeres de otras latitudes a echar raíces aquí. Esto llevó a una fusión de culturas creando así una población diversa, resiliente, creativa, que busca siempre soluciones innovadoras para progresar y que el 15 de septiembre celebró más de dos siglos de independencia.

En esta fecha en que conmemoramos la independencia de esta gran región, me quedo con una reflexión sobre la riqueza que la constituye, las oportunidades que tenemos para progresar y los desafíos que aún tenemos por recorrer en el camino:

Nuestra ubicación geográfica estratégica y la abundancia de recursos naturales como nuestros minerales, bosques, arrecifes, convierten a la región en un destino atractivo para la inversión extranjera. Guatemala, tierra donde la flora se mezcla con antiguos tesoros mayas, es uno de los principales exportadores de café, azúcar, frutas y flores en la región. Dentro del rubro de las flores generamos alrededor de 100 millones de dólares anuales. Por otro lado, Costa Rica concentra el 6% de la biodiversidad del planeta y Belice posee arrecifes de coral de 300 km, convirtiéndose en el destino turístico más importante del país y fuente vital para su industria pesquera. Por lo tanto, somos una región con un inmenso potencial para convertirse en un motor económico clave en el escenario global.

Según estudios del FMI, la economía de Centroamérica tendría un crecimiento económico promedio de 3,9 % para el 2024, superando al 2% de América Latina proyectado para este año. Si bien esto puede sonar alentador, nuestro crecimiento no se compara con el 4,2% que tuvimos el año pasado. Esta disminución en nuestro crecimiento nos demuestra que necesitamos ser más que una fuente rica en materia prima para progresar. Debemos apostar por políticas públicas robustas y proyectos sólidos que permitan mejorar nuestras ciudades para que así la región sea aún más atractiva para los inversionistas extranjeros.

Para poder lograr nuestros objetivos, una de las primeras acciones a implementar es la mejora de nuestra infraestructura, la cual es fundamental para la atracción de inversiones y cualquier meta de desarrollo. Sin una red sólida de carreteras, puertos eficientes, sistemas digitalizados y servicios básicos confiables, la región enfrenta dificultades fuertes para integrarse plenamente en la economía global y aprovechar al máximo su potencial productivo.

Lo bueno es que vamos progresando, ya que según estudios de SIECA, Centroamérica muestra un aumento en inversión para fortalecer su infraestructura desde el 2010 al 2019, destinando en este último año unos 3,499 millones de dólares. Siguiendo a este buen ritmo, estamos más cerca de poder aumentar nuestros flujos de Inversión Extranjera Directa (IED). Según el Economist Intelligence Unit, para el 2025 se estiman unos 16,414 millones de dólares como resultado en IED para Centroamérica, lo cual equivaldría a un aumento de 7.1% respecto a lo proyectado para el 2024. Estos resultados nos muestran que las acciones que estamos tomando nos están llevando por buen camino. Por lo tanto, nuestro gran reto como región a futuro, es alcanzar estas cifras y seguir aumentando las IED. De esta forma podremos generar más puestos de trabajo y mejoraremos la calidad de vida de millones de personas.

Nuestra misión es seguir creciendo. Si bien aún tenemos una larga lista de desafíos por superar, con cada pequeño paso que damos, con cada proyecto que emprendemos, estamos más cerca de la meta. Centroamérica tiene todas las herramientas necesarias para salir adelante y trabajando juntos, podremos crear un futuro mejor para todos.

EH+ Do | Guatemala evalúa experiencias internacionales en saneamiento de agua con APP

Por Sala de prensa

En el marco del República Summit 2024: Agua limpia, desarrollo humano, el medio EH+ de República Dominicana se sumó a la lista de invitados para conversar sobre la importancia de las propuestas que instituciones como Fundesa, presentan en torno a la gestión de este recurso en Guatemala.

En la entrevista dirigida por Ricardo Yen a José Miguel Torrebiarte, se expusieron diversos puntos clave para lograr la misión de que todos los guatemaltecos gocen de un sistema de agua y saneamiento óptimo para su bienestar y desarrollo.

Entre los principales factores está seguir impulsando las alianzas público-privadas como catalizador de propuestas efectivas y exitosas. Teniendo como referencia experiencias internacionales como las de Colombia y República Dominicana, José Miguel enfatizó en la necesidad de evaluar esos modelos para replicarlos y adaptarlos a lo que Guatemala necesita. 

Al mismo tiempo, puntualizó que esa aspiración no se trata de un gobierno de turno, más bien de un proyecto de país y que “tenemos que estar todos comprometidos con el largo plazo”. Por último, recalcó que este recurso líquido atraviesa por desafíos críticos, donde el 95 % de las aguas superficiales están contaminadas pese a la gran generación de litros de agua.

Consulta la fuente original aquí.

República | José Miguel Torrebiarte: todos los guatemaltecos deben tener acceso a agua limpia y potable

Por Sala de prensa

El medio digital República, la Fundación para el Desarrollo (FUNDESA) y la Cámara de Industria de Guatemala (CIG) organizaron recientemente el República Summit 2024 «Agua Limpia, Desarrollo Humano». Este evento puso en el centro de la conversación la problemática que enfrenta Guatemala en torno a la gestión y tratamiento del agua en el país, pero sobre todo, las soluciones que se pueden implementar para superarla.

Las cifras reflejan una realidad desafiante: 

  • Un estudio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) reveló que el 44% de los guatemaltecos no tiene acceso seguro al agua potable.
  • El 90% de las fuentes de agua están contaminadas, según el Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales.
  • Según la OPS, se producen aproximadamente 97.000 millones de metros cúbicos de agua.

Para ello, es necesario un enfoque colaborativo y multisectorial que permita definir una hoja de ruta en temas como la accesibilidad a agua potable, una extracción y abastecimiento sostenible de agua dulce, y el fortalecimiento de la participación de las comunidades locales en la mejor gestión del agua y saneamiento. 

«Guatemala tiene producciones naturales que le permiten disponer de una cantidad considerable de agua. La calidad del agua es determinante para la salud pública y su deterioro afecta especialmente a las poblaciones más vulnerables, impidiendo su desarrollo.” Dentro de esta conversación, se mencionó la voluntad del Ejecutivo de retomar la “construcción” de una Ley del Agua, comunicada hace unas semanas atrás. Además de ello, se discutió sobre los siguientes pasos de la conformación del Gabinete de Agua, el cual es liderado por la Vicepresidente, Karin Herrera, y del cual se espera la convocatoria para iniciar las mesas de trabajo en algunas semanas más.

Este foro fue un primer paso para que autoridades, sector privado y sociedad civil propongan y lleguen a acuerdos sobre la tan discutida ley de aguas.

Consulta la fuente original aquí.