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Sostenibilidad: Perspectivas desde la industria cementera

Por Sostenibilidad

LOS AVANCES DE SOSTENIBILIDAD EN LA INDUSTRIA CEMENTERA, SON FUNDAMENTALES PARA EL DESARROLLO FRENTE A LOS RETOS CLIMÁTICOS

En el mundo, muchas empresas están reexaminando sus operaciones y relaciones comerciales a profundidad. Explorando el concepto de desarrollo sostenible, tratando de integrar sus objetivos económicos con el compromiso de proteger  el medio ambiente y la calidad de vida para las generaciones presentes y futuras. Bajo esta nueva perspectiva, algunas empresas están empezando a adoptar cambios significativos en sus políticas, compromisos y estrategias. Por eso, desde Progreso, presentamos con mucha satisfacción nuestro Reporte de Sostenibilidad 2020.

El cemento juega un papel importante en términos de relevancia económica y social, ya que es fundamental para construir y mejorar la infraestructura que necesita nuestro país. Para ser competitivos, debemos combinar resultados financieros sólidos con los compromisos de responsabilidad social, gestión medioambiental y prosperidad económica. Para así seguir logrando nuestro propósito trascendente de construir juntos el país donde todos queremos vivir.

El cemento desempeña uno de los papeles más fundamentales en la construcción, pero también es uno de los principales impulsores del cambio climático. Como parte de nuestra estrategia de sostenibilidad, desde Progreso estamos desarrollando importantes investigaciones para reducir, desde la innovación de nuestros productos, las emisiones y el impacto en el medio ambiente. Un ejemplo es el desarrollo de nuevos materiales como el bioconcreto, que ayudará la producción de cemento y sus aplicaciones puede ser útil para superar los problemas medioambientales. Innovaciones como esta nos permiten ofrecer herramientas claves desde la industria cementar para tener un futuro más verde y crear un entorno más consciente la huella de carbono.

Para que este compromiso sea sostenible, los esfuerzos deben comenzar desde los proveedores de cemento, pero también, deben verse reflejados en todos los demás agentes de la cadena de valor. Lo cual implica tener que replantear y evolucionar los modelos de negocio para seguir siendo rentables y atractivos para los clientes, los accionistas y los empleados. En cuanto a la fabricación, hay muchos materiales alternativos que pueden utilizarse para minimizar la producción de dióxido de carbono y reducir el consumo de energía. También es importante resaltar el reciclaje de materiales. Todas estas acciones son necesarias para mejorar la sostenibilidad del cemento.

Conoce en detalle en nuestro Reporte de Sostenibilidad, todo lo que estamos haciendo desde nuestra organización para ser líderes en el proceso de evolución de la la industria cementera, y cómo, estos esfuerzos son compatibles con el desarrollo de infraestructura en Guatemala, aprovechando el potencial de los cementos sostenibles para atraer más inversión y oportunidades a nuestro territorio.

El cemento es fundamental para construir nuestro legado

Por Sostenibilidad

EN EL CAMINO DE SEGUIR CONSTRUYENDO JUNTOS LA GUATEMALA QUE QUEREMOS, LA SOSTENIBILIDAD DE LA INDUSTRIA CEMENTERA ES FUNDAMENTAL

Desde los lugares en donde vivimos hasta las vías en las que nos movemos todos los días, el cemento es parte esencial de la vida como la conocemos. Si nos detenemos un momento en la calle, nos daremos cuenta de lo predominante que es este material en el entorno que nos rodea. Edificios como el Palacio Municipal, el Gran Teatro Nacional «Centro Cultural Miguel Ángel Asturias» o el Centro Cívico, que exaltan nuestra identidad y han sido sido testigos de importantes hitos de nuestra historia, están construidos con concreto. Por esta razón, desde el interior de la industria, debemos asumir un compromiso irrenunciable por desarrollar modelos de operación y producción que sean sostenibles y ambientalmente responsables. En nuestras manos está garantizar que algo tan esencial para nuestra sociedad pueda seguir contribuyendo al futuro, identidad y calidad de vida de las nuevas generaciones.

En Progreso, hoy en día nuestro cemento ya es uno de los más sostenibles a nivel mundial ya que nuestro factor clinker (producto que es el material resultante de la calcinación de la piedra caliza) en relación al cemento es de 67.85% (comparado con el promedio de 75% a nivel mundial) y solo emite 24.27 kgs de C02 por saco producido. Eso es, entre 1 y 3 kilogramos menos que el promedio de Centroamérica, Estados Unidos y Europa. Sin embargo, en el marco de nuestra estrategia de Sostenibilidad 2025, estamos desarrollando un nuevo tipo de cemento que utiliza materiales alternativos como la arcilla calcinada. Elementos que no liberan CO2 durante su proceso de activación, para lograr reducir el factor clinker hasta el 48%. Este nuevo cemento que se denomina LC3, no solo tiene una huella de carbono significativamente menor al promedio de la industria, también, no compromete sus capacidades de resistencia para ser utilizado en todo tipo de obras y construcciones. 

Adicionalmente, como compañía, hemos asumido el compromiso de incrementar el uso de materias primas de menor huella de carbono, hemos mantenido una meta de reforestación promedio de 1.2 millones y continuamos desarrollando estrategias de compensación y reducción de emisiones de los gases responsables del calentamiento global. Con este tipo de proyectos, perseguimos que la sociedad guatemalteca pueda seguir progresando con infraestructura y desarrollo, sin perder de vista la sostenibilidad y la resiliencia frente a los efectos del cambio climático como valores esenciales en nuestro propósito trascendente. 

¡Los invito a todos a sumarse a este compromiso por un legado para las futuras generaciones construido con cemento sostenible! Desarrollando o apoyando acciones concretas que promuevan la recuperación ambiental a través de la reforestación, la adaptación a los efectos del cambio climático y la administración de riesgos en zonas vulnerables.

La infraestructura resiliente es clave para que Guatemala siga en el camino del desarrollo

Por Sostenibilidad

LA INNOVACIÓN EN LA INDUSTRIA CEMENTERA ES FUNDAMENTAL PARA EL DESARROLLO ECONÓMICO Y LA RESILIENCIA FRENTE AL CAMBIO CLIMÁTICO

En nuestro día a día, cada vez es más común enfrentarnos a los desastres relacionados con el clima como inundaciones, deslizamientos de tierra, tormentas, entre otros. Desafortunadamente, según ONU-Hábitat, en el mundo existen mil millones de personas en asentamientos urbanos informales que están particularmente en riesgo de sufrir consecuencias como resultado de estos eventos climáticos. Nuestro país, por su ubicación geográfica, es especialmente propenso a experimentar eventos climáticos adversos, causando que un número significativo de guatemaltecos sea un damnificado potencial de este tipo de situaciones.

En este contexto, para que Guatemala continúe creciendo y ofreciendo más y mejores condiciones de calidad de vida para todos, es necesario no perder de vista que aún tenemos retos en materia de infraestructura resiliente para la mitigación de los efectos del cambio climático. Aunque es normal que en las conversaciones alrededor de la sostenibilidad se prioricen las acciones para reducir la dependencia de combustibles fósiles y el consumo de productos contaminantes; la infraestructura resiliente tiene el potencial de convertirse en la mejor herramienta para que Guatemala administre los efectos del cambio climático, continúe en su senda de desarrollo y ayude en la lucha contra el calentamiento global.

En Centro de Innovación y Desarrollo, de Progreso, hemos desarrollado un pavimento unicapa de alto desempeño, como una solución sostenible y eficiente en un contexto de recursos limitados. A diferencia de los procesos de construcción de carreteras tradicionales, en los que es necesario colocar capas previas para que el pavimento se adhiera y resista el paso del tiempo, este nuevo material ofrece condiciones similares de resistencia y durabilidad, pero son la necesidad de las capas inferiores tradicionales. Es decir, hace más fácil la construcción de vías en zonas apartadas o en terrenos poco aptos, que incluso han probado sobrevivir al paso de tormentas como Eta e Iota.

En Progreso, creemos que nuestro cemento es fundamental para disminuir los factores de riesgo en nuestro país. No solo desde la contribución material en obras de infraestructura como puentes, muros de contención o canalización de ríos, sino también a través de esfuerzos de investigación y desarrollo para encontrar nuevas y mejores formas de incentivar el desarrollo de nuestra infraestructura. Desde el interior de la industria, hemos asumido un compromiso por desarrollar modelos de construcción que sean sostenibles, ambientalmente responsables, pero particularmente, que contribuyan a la adaptación a la vulnerabilidad climática y a la reducción de riesgos para el futuro y calidad de vida de las nuevas generaciones. 

Todos tenemos un granito de arena, desde nuestro rol como ciudadanos y empresarios, que podemos aportar para llevar a buen término las iniciativas que administran los riesgos ocasionados por el calentamiento global en algunas zonas y comunidades de nuestro país. ¡Los invito a ponerse manos a la obra con este tema!

Los bonos de carbono son una oportunidad para la adaptación

Por Sostenibilidad

A TRAVÉS DE ESTE INSTRUMENTO DE COMPENSACIÓN POR LAS EMISIONES DE CARBONO PODEMOS INCENTIVAR PROYECTOS DE SOSTENIBILIDAD EN GUATEMALA

La sostenibilidad y el cambio climático de nuevo han estado en el centro de la conversación mundial a propósito de la conferencia COP 26 de las Naciones Unidas en la que se buscan concretar acciones para que el mundo continúe reduciendo sus emisiones de carbono y evite seguir contribuyendo al calentamiento del planeta. Todo esto, a través de acciones que permitan reducir la huella de carbono e impulsar la resiliencia de las sociedades y países en mayor riesgo. Nuestro país, es por supuesto, altamente vulnerable ante los efectos del cambio climático, y aunque representan menos del 0.10% de las emisiones a nivel mundial, hemos venido realizando diversos esfuerzos para fomentar la adaptación de nuestras comunidades. 

Evidentemente, las estrategias de reducción de consumo y reutilización de residuos son fundamentales para hacer frente a los efectos del cambio climático. Sin embargo, es importante no perder de vista que en la actualidad existen otros instrumentos que son compatibles con el desarrollo que necesita nuestro país para garantizar un mejor futuro para cada guatemalteco. Particularmente, me refiero a instrumentos que nos permiten compensar nuestra huella de carbono a través del financiamiento de proyectos encaminados a reducir de forma general las emisiones contaminantes mientras se generan impactos positivos en lo social. Los bonos de carbono son un instrumento con el que nuestro país puede fomentar proyectos encaminados a proteger, conservar y mejorar los entornos naturales para garantizar la sostenibilidad de los servicios ecosistémicos.

Puntualmente, estos bonos representan ingresos para la financiación de las actividades y proyectos REDD+ de las Naciones Unidas. Iniciativa que tiene como objetivo el reducir la deforestación a través de proyectos de impacto comunitario que mantienen las reservas de carbono mundiales representadas en nuestros bosques. Nuestro país, desde el pasado 13 de octubre, ha firmado el Acuerdo de Pago de Reducción de Emisiones con el Banco Mundial, un hecho histórico que permitirá la compra-venta de hasta 10.5 millones de toneladas de dióxido de carbono en un periodo de cinco años. En este increíble entorno de oportunidad, considero imperativo que el sector empresarial reafirme su compromiso con la sostenibilidad desde una administración responsable de su huella ambiental, haciendo uso de estos y todos los demás mecanismos a su alcance para preservar nuestros ecosistemas.

En Progreso, por ejemplo, trabajamos de la mano de Econova para implementar la norma ISO 50001 en nuestra planta San Miguel. Este estándar internacional nos ayuda a mantener y mejorar los sistemas de gestión de energía en nuestra operación, aportando mayor eficiencia y seguridad desde un enfoque sistémico en el uso de energía. A lo que contribuye no solo a que conozcamos los costos y las oportunidades de mejora en nuestro consumo, si no que también, promueve el consumo responsable de energía para proteger el medio ambiente y disminuir nuestra huella de carbono. Proyectos similares, que generan un impacto positivo en la sostenibilidad, podrían ser implementados en otras empresas que hoy no tienen el músculo financiero para hacerlo, precisamente con la ayuda de la financiación que se puede obtener del mecanismo de los bonos de carbono. 

En definitiva, desde mi propósito de construir juntos el país en el queremos vivir, invito a todos los ciudadanos a considerar introspectivamente que tiempo de acciones podemos implementar para garantizar la sostenibilidad y asumir nuestra responsabilidad ambiental. Al mismo tiempo, en el que seguimos sumando esfuerzos para que a través del desarrollo y crecimiento económico creemos mejores condiciones de vida para todos en Guatemala.